¿Viste sus agallas rojas?
Otro año más
estoy con mis amigos
y te veo muy de cerca,
en esta Chica Semana Santa
que a la infancia refresca.
Por fin puedo
cumplir mis anhelos,
mis deseos de chiquillo:
verte detrás del rostrillo
y elevar el martirio al cielo.
Verte en la Diana cual hermano
sentado en la cuesta en un dintel,
y cogido a mi padre de la mano
ser el niño del Pez más ufano,
el manantero más dichoso del Cuartel.
Y luego, asombrado a los pies de la pecera
quedarme boquiabierto al comentar:
¿viste ese pez inmenso saltar?
¿Viste sus agallas rojas
abrirse y resoplar?
¿Viste su lomo dorado
y su vientre plateado
en el agua serpentear?
Así hasta la noche
y año tras año una y otra vez.
Hasta que me hice grande a tu lado,
crecí en el amor, el cariño y la pasión,
El Pez fue mi cuna, mi amparo,
y será siempre el espejo claro
donde buscar el reflejo de la tradición.
Juan Fernando García Arroyo
Abril 2010
Poesía adjunta a la convocatoria de la Junta de Mayo


