Remembranza... (El Viejo Pelícano)
Si las cuentas no fallan, la próxima Semana Santa, el 1º Grupo de Capiruchos "El Viejo Pelícano", cumple 40 años de su reorganización. En homenaje a esta efeméride y a esos hombres que continuaron el legado de unos de los grupos con más arraigo, solera y antigüos de Puente Genil, hoy reproduzco un artículo titulado "Remembranza", que publicó la Revista Oficial de la Semana Santa de Puente Genil del año 2001, escrito por el incansable Juan Ortega Chacón, y que describe magistralmente esos rancios inicios de los años setenta del siglo pasado, donde germinó de nuevo El Viejo Pelícano:
<< Años grises setenta en sus comienzos. Esquina a Veracruz. Viejas Tabernas. Tertulias de café. Entre humos turbios, mimética y gregaria, la clientela... Enfáticos silencios. Agrias voces, ahogando en aguardiente eternas quejas... Un lirismo empapado de romance inunda la castaza plazoleta: Humilde la espadaña de la Ermita. Una fuente que el tiempo dejó seca. Que un buril ancestral grabó en su piedra... Dulces niñas jugando a la "regaña"; bravos niños a "escondites" y "peleas"... El poyete de charlas confidentes. Vecinas coloquiales en las puertas... Y, siempre, entre visillos y entre rezos, rondando Concha Misas, la Santera... Y un delirio de calles renovadas cuando el aire anunciaba la cuaresma. Un vértigo rotundo de azahares promiscuando con vino, incienso y cera...
Con las sombras de la noche por reclamo componían a diario fiel escena: Paco Esojo, "Timimi", Antonio Cruces, Harito, puntual, Palma y Alberca; Cosano con Eduardo, algunas veces... Y una mesa cuajada de botellas. Al calor de los brindis, como llamas, se incendia con fulgor viejas vivencias, entre coplas las noches sin frontera, evocando los nombres, los recuerdos, cual aves disecadas de una época: Tiempos rancios, Antiguas procesiones. Viernes Santos, Lejanos años treinta. Impulsos juveniles que hoy son canas y un Pelícano de ley, por santo y seña... Y aunque hayan pasado muchos años clavando desengaños y hondas penas... Y aunque haya que arañarse el corazón y hasta el Cielo mirar buscando ausencias... Ahí está este grupo, poderoso, legando el limpia voz valiosa herencia...
Entusiastas y admirados los escuchan Paquito, Pedro Arcos, Juan Ortega... Y hablan de juntar aquel gran "Grupo" y tramar de reunirse en donde sea... Barcos, Bordas, Hipólito, Ramón... ¡Habrá que covocar una asamblea! Y es que el Viejo Pelícano ya vuela en el aura elevando su saeta: "Ave que muere sangrada, por sus hijos con Amor..."
Una casa ruinosa en calle Santos, del Degüello Cuartel y única hacienda. Un Domingo de Febrero ya lejano. Un Domingo tercero de Cuaresma: Sintonía de lágrimas y abrazos. Una página de esas que hacen grande a nuestro pueblo y que valen por toda una existencia...
Años áureos setenta en sus comienzos. Evocándolos el alma me resuena...>>
Escrito por : Juan Ortega Chacón
Fotografía: Viejo Pelícano que porta el Stmo: Cristo del Amor de Sevilla


