Poesías de verano (IX)... Después de llover
Tras ocho maravillosas poesías, en las que nuestro hermano Juan Fernando García Arroyo, nos ha hecho mucho más llevadero los largos fines de semana de calor de los meses de julio y agosto, hoy publicamos la última entrega del apartado "Poesías de verano". Desde aquí agradecer a Juanfe el que nos haya facilitado sus bellas poesías para poder publicarlas y la idea que tuvo de crear este apartado veraniego:
Después de descargar su ira
se retiran las espesas nubes,
dejando cubierta de humedad la vida.
Susurra el viento entre los portones.
Bailan las margaritas y los geranios
borrachos de agua en los balcones,
llenando todo el vecindario
con sus fragancias y sus colores.
El verde canalón florecido
llora desde el tejado.
Los saltamontes enamorados
limpian despacio sus patas.
Y un ratoncillo despistado
muere bajo las ágiles zarpas,
del negro gato que salta
sobre cualquier tierno bocado.
La tierra, empapada,
rezuma sus aromas.
Las piedras limpias
muestran su dureza.
Las pisadas marcadas
dejan el rastro del hombre
que hiere la tierra mojada.
Hunde su recio azadón
abriendo profundas llagas,
sobre el manto de labor
para dejar a la tierra preñada.
Después, brotaran desde los surcos
sutiles tallos incipientes,
verdes yemas prepotentes
que romperán en sus frutos
la fuerza de sus simientes.
Luego, morirá el día
y caerá sobre todos la negrura,
habrá muerto la esperanza de ayer
pero quedara, porque tiene que haber
un mañana con su agradable locura.
Juan Fernando García Arroyo
Julio 1998


