La custodia procesional de Puente Genil; una obra de platería del siglo XVI (I)

28 Mayo 2013, 08:28am

Publicado por Historia de Tobías -

     El año pasado con motivo de la Festividad del Corpus Christi (que se celebra este Jueves, aunque en Puente Genil será el domingo) publicamos una serie de artículo referentes al origen de la celebración cristiana más importante en España. Este año, vamos a desgranar la historia de la custodia procesional de Puente Genil. Que, acertadísimamente, la arhicofradía decidió recuperar para procesionar portada por hermanos costaleros en el año 2001. Para esto, vamos a ir publicando día a día un detallado estudio de Jesús Rivas Carmona:

 

epifania170.jpg      La provincia de Córdoba, en correspondencia con la esplendorosa tradición de la platería en ella desarrollada, resulta rica en custodias procesionales, tanto por el número de éstas como por su calidad y categoría, siendo estas piezas monumentales de plata unos de los mejores exponentes de la gloria del obrador cordobés. Desde la magna custodia de la Catedral de Córdoba, obra del gótico tardío de Enrique de Arfe, hasta las muestras neoclásicas del primer cuarto del siglo XIX son tres centurias repletas de realizaciones, que adeinás comprenden el florido plateresco de la famosa custodia de Fuente Obejuna, el más severo estilo seiscentista de las custodias de Cabra y Santaella, el exuberante barroco dieciochesco de Espejo, Montalbán y Raena y el elegante barroco internacional de la custodia de La Rambla, obra importante del más renombrado platero cordobés, Damián de Castro'. Sin olvidar las custodias que en Córdoba se hicieron para otros sitios, particularmente en el siglo XVIII, caso de Teruel o Sigüenza. En fin, todo un completo repertorio, de diferentes estilos y de distintas tipologías también, pues a la típica custodia de asiento de disposición turriforme decreciente hay que sumar la custodia de andas destinada a cobijar el ostensorio, que en los ejemplos existentes también ofrece una variedad enriquecedora. Tan completo y rico panorama sólo tiene parangón en la vecina provincia de Sevilla, donde igualmente abundan las importantes custodias procesionales.

 

     Como en el resto de España, el siglo XVI es un periodo de esplendor para las custodias de Córdoba. Siendo las más importantes la catedralicia de Arfe y Fuente Obejuna.

 

     Dentro de esta etapa de progreso para los pueblos de Córdoba y, concretamente, dentro
de la madurez que como pueblo alcanza Puente Genil, mejor dicho el antiguo Pontón
de Don Gonzalo, en el siglo XVI debe considerarse la realización de su custodia procesional, la cual viene a sumarse a las ya citadas en esta centuria, corroborando la importancia de ésta como una de las etapas principales para las custodias cordobesas, aunque en sí esta obra pontanense no ha sido realmente valorada hasta fechas recientes.


Custodia.jpg     La parroquia de Nuestra Señora de la Purificación de Puente Genil, pese a la actual
remodelación de la segunda mitad del siglo XIX, fue un edificio gótico-mudéjar, como
otros tantos construidos en los pueblos de Córdoba en los finales de la Edad Media y la primera parte del siglo XVI. Sus obras debieron realizarse en ese tiempo, posiblemente a principios de esta última centuria. Al menos, a mediados de ella estaba edificada, pues se sabe que se fundan capellanías en sus altares". También por esas décadas centrales del siglo XVI, una vez rematado el templo, comienzan a llegar importantes piezas de plata, de las que quedan algunos vestigios, como la preciosa crismera que ostenta la marca del platero cordobés Diego Fernández. Pero la obra cumbre de esa platería del Quinientos es, precisamente, la custodia del Corpus, fechada en 1563, la cual se debe a la magnificencia del marqués de Priego, que como patrono de la parroquia estaba obligado a dotarla con esta clase de alhajas.

 

     La custodia en cuestión se trata de una interesante creación renacentista, siendo de
asiento con una típica estructura turriforme. Se compone de cuatro cuerpos decrecientes de traza rectangular, partiendo de un gran cuerpo concebido a manera de templete con limpias columnas toscanas, sólo con un anillo para marcar su tercio inferior, dispuestas en las esquinas y sobre las que monta la cubierta, de la que emerge en el centro una especie de cupulilla decorada con motivos repujados. El remate de dicho cuerpo se completa con una crestería, que según los modelos platerescos se forma con medallones de bustos y las características "S" envolutadas en sus extremos, más cuatro ángeles en las esquinas, que se elevan en pedestales cilíndricos directamente sobre las columnas. Este primer cuerpo hace de basamento del viril, que se levanta tras un abultado nudo con gruesa moldura, erigido encima de la cúpula de aquél y como ella adornado con repujados.

 

Custodia-copia-1.jpg

 

      El cuerpo propiamente del viril se dispone como una caja de cristal con ángulos de chapa de plata en chaflán, anteponiéndose a ellos estilizados balaustres sin decorar, colocados en diagonal para ajustarse a la estructura de las esquinas. Este segundo cuerpo, lo mismo que el primero, tiene una especie de cupulilla de superficies repujadas. La encuadran cuatro balaustres, de diseño distinto de los del viril, que siguiendo el esquema de éste forman un tercer cuerpo, flanqueado por las pequeñas esculturas de los Evangelistas, suavizándose así la diferencia de tamaño de uno y otro cuerpo. Como en los anteriores, su cubierta destaca con otra cupulilla, pero en este caso más rebajada y con decoración de gallones, que centra una perinola, a juego con la cual se colocan otras en las esquinas. El cuarto cuerpo, de semejante estructura, está compuesto por hermes, sobre los que se levantan otras perinolas.

 

     Mañana seguiremos con este interesante estudio. Ya estudiados el grosso de la estructura. Continuaremos con los detalles.

 

     Fuente: Jesús Rivas Carmona

Comentar este post