La Crisis se cobra la primera procesión de Semana Santa
Como ya sabes, estimado lector, aunque mayoritariamente las noticias de esta web son de nuestra Semana Santa, nuestra corporación y relacionadas con Puente Genil, siempre queda la puerta abierta para publicaciones importantes del resto de la Semana Santa.
Pues bien, esta noticia es un claro ejemplo de lo antes expuesto; y es que el Obispo de Huelva, José Vilaplana, no ha autorizado canónicamente el Sábado Santo Magno que había programado para este año con motivo del Año de la Fe en la capital onubense.
En la Asamblea General del Consejo Oficial de Hermandades de Huelva del próximo 14 de enero estaba previsto el debate sobre la celebración del Sábado Santo Magno. Proyecto que estaba muy avanzado y que prácticamente sería ratificar la propuesta y afinar algunos detalles. En la misma participarían un total de 20 pasos; cerrando el cortejo el Santo Entierro.
Todo dispuesto: acuerdo con el Ayuntamiento, Cofradías participantes y la próxima comunicación al Vicario para la celebración del Año de la Fe. Sin embargo, el Obispo ha dejado claro que no habrá autorización canónica.
A través de una nota remitida a los medios de comunicación, el Obispo destaca que desde el punto de vista teológico y litúrgico, la jornada prevista para la celebración de la magna procesión es tiempo de "silencio celebrativo", de oración y meditación ante el "Sepulcro del Señor". En este sentido, considera que "introducir una praxis pastoral procesional no es algo adecuado al sentir litúrgico". Recuerdan, además, que el día propio para la manifestación procesional del Santo Entierro es el Viernes Santo.
Pero quizás el punto más llamativo de la negativa episcopal sea el que considera que la procesión magna en tiempos de crisis no constituiría un buen ejemplo. El obispo de Huelva es tajante al valorar el asunto. Vilaplana afirma que, teniendo en cuenta la situación de austeridad que exige la realidad social de hoy, "sería un claro antitestimonio cristiano realizar nuevas inversiones econòmicas en la puesta en marcha de tal procesión, puesto que serían gastos innecesarios". Además advierte que la procesión magna supondría "un verdadero obstáculo para la preparación litúrgica" en las parroquias de la celebración de la vigilia pascual, que considera "clave y central".
Fuente: ABC


