Figuras Extrabíblicas: La Sibila de Cumas y su relación con nuestra Semana Santa
Se da el nombre de sibilas en Grecia y Roma a ciertos seres míticos que poseían a la vez caracteres humanos y sobrenaturales y cuya propiedad esencial era la predicción del provenir por medio de oráculos complicados y oscuros. Producto de la imaginación, esta misma las hizo encarnar a veces en seres reales, en mujeres que pretendían estar en comunicación con Apolo y cuya supuesta facultad profética atribuyó Aristóteles a una coflexión morbosa.
La institución de las Sibilas constituye uno de los temas más complicados de la religiosidad pagana, habiendo en él muchos puntos que no han podido ponerse claro.
La multiplicación de las Sibilas, se ha de atribuir a rivalidades entre ciudades: cada una de las cuales pretendía una Sibila y sus oráculos propios. Así tenemos la Sibila Herofilea de la ciudad de Cirgite en Misea; la sibila de Marpesos.
Las Sibilas siempre están relacionadas con el culto a Apolo y se identificaron con las sacerdotisas oficiales.
Según Varrón, la Sibila de Eritrea vendió a Tarquino el Soberbio unos libros en los que había escrito los oráculos, libros divinos que se denomiban sibilinos. Según la leyenda, la sibila ofreció al monarca nueve volúmenes de versos proféticos, pidiéndole por ellos un precio exorbitante. Tarquino rehusó y la sibila quemó tres y volvió a pedirle por los restantes el mismo precio, Tarquino volvió a rehusar y quemó otros tres la sibila, y volvió a pedirle el precio de los nueve. Ante la tenacidad, Tarquino le dió lo pedido, quedando solamente tres libros que encerró en el Templo de Júpiter.
La Sibila de Cumas se le creía oriunda de Oriente y le dieron infinitos nombres: Amalthea (nombre de la revista oficial de la corporación de las Virtudes Cardinales y Sibila de Cumas) Demo, Deifobea, Demófila y Herófila. Decíase que habitaba en las oquedades del subsuelo de la ciudad y que en el templo de Apolo se oía un misterioso fragor porducido por ella.
Representación de la Sibila de Cumas (figura de la izquierda)
en la Semana Santa de Puente Genil
¿Qué relación tiene la Sibila de Cumas con nuestra Semana Santa? Hay que buscarlo en las bucólicas del poeta Virgilio, en la Égloga IV (compuesta hacia el año 40 a.C.).
Dice el poeta:
" ¡Oh! musa de Sicilia, elevemos un poco el tono de nuestros cantos. No todo el mundo ama los árboles y los tamarindos humildes. Si cantamos las selvas, que sean al menos dignas del consul.
Ha llegado la edad anunciada por la sibila de Cumas. Todo empieza otra vez, y he aquí que nace una nueva serie de siglos...
Dígnate comparar, ¡oh casta Luciana!, la cuna del niño cuyo nacimiento significará el fin de la raza de hierro y hará surgir en el mundo la raza de oro..."
Recuerda el poeta en tono profético las predicciones de la Sibila de Cumas, y anuncia el nacimiento de un niño que será portador de la edad de Oro (el Niño Jesús).
Fuente: Revista Oficial de la Semana Santa de Puente Genil de 1982


