Enriquetilla; un pasodoble con nombre de mujer
El insigne compositor Don José Arcos compuso para gloria y disfrute de Puente Genil uno de los pasodobles emblema de nuestra Mananta. Es el primer pasodoble que se escucha en la apertura de la Cuaresma Pontana tras el pregón del Jueves Lardero y con el que comienzan todas las comidas de hermandad a las que acude el grupo de música del Imperio Romano.
El pasodoble, quizás con más historia de Puente Genil. Una composición con nombre de mujer: Enriquetilla. Dedicado a Enriqueta Arcos, hija del mencionado e inmortal compositor.
A continuación, mostramos un artículo publicado en la web de la Agrupación de Cofradías, Hermandades y Corporaciones Bíblicas, el cual muestra lo que sólo las personas de este pueblo pueden hacer, debido a una sólo anécdota ocurrida en el interior de las cuatro paredes de una corporación, La Resurrección de Lázaro:
"El primer Sábado de Cuaresma, tuvimos el honor de tener en nuestro Cuartel a D. Ángel Delgado, amigo de nuestra Corporacíón y tuvo el detalle de regalarnos un cuadro con la partitura del pasodoble "Enriquetilla", cual no sería nuestra sorpresa, porque ésta venía acompañado de una fotografía de Dña Enriqueta Arcos, hija de D. José Arcos Cosano, compositor de dicho pasodoble y que le puso el título de "Enriquetilla" para dedicárselo a su hija.
Fue entonces cuando el Vicepresidente de la Corporación, Antonio Borrego, me comentó que por qué no íbamos al siguiente Sábado (2º de Cuaresma) a visitar a esta Señora. Por supuesto sin dudarlo, nos pusimos de acuerdo los miembros de esta Junta Directiva, y junto con D.Ángel Delgado, quedamos en ir a conocerla por sorpresa, sin que ella supiese nada.
Fui una experiencia muy enriquecedora en cuanto a emoción y sentimiento, pues ella vive en un Residencia de Ancianos en Córdoba, y rodeada de otras muchas ancianas que cuando íbamos pasando por aquel patio y aquellos pasillos nos saludaban como si nos conocieran de toda la vida.
Por fin conocimos a "Enriquetilla" y cuando le expliqué quienes éramos y a qué íbamos, su cara derrochó una gran sorpresa e ilusión. Le entregamos un ramo de flores y ella sólo sabía decir una y otra vez "Que alegría tan grande", "Que alegría tan grande".
La visita duró aproximadamente una hora y media o dos horas, donde estuvimos hablando de su padre, de su marido y sobre todo de Semana Santa, dónde, tal y como relata D.Angel Delgado en un medio de comunicación local, cuando le recitamos el primer verso de "Pa ver prusesiones güenas y con grasia" ella siguió recitando sin la ayuda de nadie.
Cuando llegó la hora de la despedida, la saludamos con un beso y cuando ya nos íbamos, nos dice: "Antes de que os vayais, quiero que me deis otro beso".
Sin duda alguna, nos sentimos muy satisfechos, primero por conocer a "Enriquetilla" y segundo porque nos dimos cuenta de la Felicidad con que dejamos a una mujer que se merecía, aunque sólo sea un ramos de flores, de estos humildes "Lázaros".
Presidente de los Lázaros


