El Cristo del Calvario recupera la policromía original del Sudario
fuente: Antonio Maíz
En la intervención rutinaria, de revisión de ensambles, realizada a la talla del Crucificado en el mes de enero, se puso de manifiesto, a través de unas catas realizadas a la Imagen, la existencia de la policromía original del sudario, oculta varias capas de policromía y una de estuco que cubría, casi en su totalidad, esta policromía.
Una vez visto el buen estado en que se encontraba y la autenticidad que aportaba a la Imagen del Stmo. Cristo, se ha llevado a cabo su recuperación, eliminando todos los añadidos y levantando la capa de estuco, dejando así al descubierto el tono original, pintado directamente sobre la madera, un color agrisado con manchas y gotas de sangre y con el borde de todo el sudario dorado en oro fino.
Antes de la restauracicón | Tras la restauración |
Al desembotar la talla, los pliegues presentan formas propias del tardo gótico y manierismo de finales del S.XVI o principios del S. XVII. En esta fecha se realizan la mayoría de crucificados con brazos articulados para la representación del auto del descendimiento el Viernes Santo, como es el caso de la talla del Cristo del Calvario, imagen que poseía estas articulaciones y que como muchas de su época ha perdido en intervenciones anteriores.
Una vez recuperada y limpia la policromía se han consolidado las zonas necesarias y se han reintegrado las partes deterioradas con la técnica del punteado, realizado con acuarelas, las zonas más deterioradas del dorado se han reintegrado con oro fino, aplicando finalmente un barniz mate para proteger todas estas reintegraciones. Esta intervención ha sido realizada en las dependencias de la Casa Hermandad por los restauradores Carlos Herrerías, José montesinos y José Manuel Cosano. Con la recuperación de este tono original del sudario, se pone en valor la antigüedad de la obra y la posibilidad en un futuro de acometer la recuperación de la encarnadura original de la obra.




