De un costalero del Señor...

20 Junio 2011, 09:11am

Publicado por Historia de Tobías -

cuadrilla corpus     Después de Tí, no hay nada........

     En la soledad de tu habitación das inicio nuevamente al rito como lo hacen los toreros cada tarde en la que deben enfrentarse a su destino: te vistes despacio y con mimo. La ropa está escrupulosamente planchada. Esta vez luce inmaculadamente blanca llenando la estancia de claridad. La ropa interior es exclusiva de esa ocasión........

     Para este día, el más importante de tu carrera costalera, no necesitas llevar tarjeta de sitio, porque Dios no te la pide cuando vas a verlo. Tampoco el día en el que te llame a su presencia necesitarás llevar nada que diga que has abonado tu cuota: aquí tu cuota es de amor, y rebosa por todos lados. El ya sabe lo que has pagado y lo que aún le debes a unos y a otros. Vas porque crees; vas porque sientes... y vas gratis.

     Aquí no hay vanaglorias ni lucimientos en relevos. Aquí no da nadie la nota delante del paso. Aquí no hay más protagonismo que el que tiene que haber... por eso muchos no gustan de participar y dicen que el Corpus no les “llama”. Si no te llama Cristo a meterte debajo de un paso, apaga y vámonos. Eso retrata a cada cual como creyente, no como costalero. Cargar kilos puede hacerse sin raciocinio.

     Rezas en tu pequeña capilla particular de siempre, encomendando tu trabajo a toda esa divina madera a la que habitualmente le imploras, pero teniendo la absoluta tranquilidad de que esta vez llevarás contigo al “jefe”, al supremo encargado de que todo esto tenga sentido. Eso te relaja y te da confianza en ti mismo. Hoy serás nuevamente cirineo del “verdadero”, y juntos recorreréis la calle de la amargura.

     Te da igual si el que suda a tu lado es de tal o cual Cofradía, o si te cae mejor o peor que algún otro, o si te la jugó alguna vez en alguna de esas batallas medio perdidas que son las cuadrillas de las Hermandades. ¿Qué mas da?, Dios nos iguala a todos vestidos de blanco, y tu cita, aunque acompañada por unos cuantos buenos costaleros de muchos sitios diferentes, es tuya y Suya únicamente. El diálogo será de Ti para Él. Dan igual las medallas.

     El calor, el nervio, el buscar a la persona no habitual pero adecuada para tirarte de la ropa........ la eterna charla del hombre de negro que tiene el enorme orgullo de ponerse delante de Cristo mismo.... todo es especial y distinto. Es una rutina, pero no como la de las Cofradías. Todo es diferente, porque Él está de por medio.

     Hay tantas cosas que te hacen comprender que aquello es diferente, que jamás podrás comparar esta experiencia con alguna otra anterior. Estarás condenado de por vida a acordarte de ese primer día que te metiste bajo Su Divina Majestad. Incluso cuando no te toque sacarlo y escuches entonar los himnos eucarísticos, tu vello se erizará sabiendo que debajo de ese ralentizado compás de avance hay un puñado de hombres llorando.

     Nunca es tarde para aprender a sentir. Nunca es tarde para aprender a querer........Nunca es tarde para besar el palo cuando acercan la escalera de madera y presientes que la Forma ya se encuentra en el Viril........Nunca es tarde para suspirar de alegría al oír el Himno Nacional y saber que tu ciudad aplaude abrumadoramente tu fe.

     A partir de ahí, ya solo vale dar las Gracias por lo que tienes y lo que eres, por lo que sientes y por lo que quieres, por la voluntad que le pones al día a día, por el coraje que le echas a los ratos malos, por la fidelidad a tus creencias y tus principios, por lo tangible y lo intangible, por lo nimio y por lo importante, por tu comportamiento, tu carácter y tu bonhomía. Ya solo vale caminar con los ojos cerrados agradeciendo ese momento intenso y único de estar junto a El.

      Porque después de Ti, no hay nada. Lo sabemos todos los que te hemos llevado, Señor. A todos nos puede gustar más o menos llevar nuestros pasos en Semana Santa. Cada cual puede obsesionarse con sus aficiones y sus gustos como quiera, pero la única Verdad de un cristiano que siente ser costalero por todos sus poros, es la de ser tu sustento sobre la cerviz. No hay más bandas, ni más cambios de paso, ni más canastos dorados, ni más mantos bordados, ni más chicotás estudiadas que produzcan una satisfacción tan siquiera igualable a la de ser parte Tuya, Dios nuestro.

     Desde el respeto a la postura de cada cual, el que no olvide por un día su orgullo y su vanagloria personal y no entienda esto, no comprenderá jamás la Gloria máxima que puede alcanzar un costalero.

     Extracto del texto escrito por Alvaro Barea (costalero del Señor en Granada) extraido del blog: el convento del monaguillo, leído en la cena de Costaleros del Corpus Christi 2011, el 18 de junio.

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M
<br /> <br /> Inconmensurable reflexión de lo que significa ser COstalero de Dios. Mucha suerte tenemos los elegidos....<br /> <br /> <br /> <br />
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