Cuaresma Humilde, sustanciosa
A la carta de nuestro hermano presidente, tradicionalmente, se le une unas rimas o versos adentrándonos en la cercana Cuaresma y posterior Semana Santa, aún más si cabe. Nos los trae nuestro hermano Juan Fernando García Arroyo:
Paredes enlucidas, blancas,
corre el aire con olor a gloria,
el frio del invierno se estanca
y una saeta cuartelera arranca
de la Cuaresma su nueva historia.
Tobías vuelve a su espera ingrata
con la esperanza de su anual milagro.
Ya anda la Vieja con sus siete patas
Concediendo honores la muy sensata
y recuerdos para viejos cuadros.
Cuaresma Humilde, sustanciosa,
tiempo de remembranza y fervor,
colmada de Paciencia maravillosa
de veinticinco años de pasión hermosa
a los pies de Nuestro Humilde Señor.
Torna del caldo su agradable olor,
los brindis ufanos y sentidos,
las mesas llenas del ardiente calor
de la amistad, la hermandad y el amor
que habita en los corazones henchidos.
Paredes enlucidas, blancas,
corre el aire con olor a gloria,
“Tobías que estaba ciego”, arranca
cual saeta cuartelera franca
que de nuevo inicia del Pez su Historia.
Juan Fernando García Arroyo


